Tema: MI SUEÑO CONECTADO
CON LA COSECHA DE ALMAS.
Cita Base: GÉNESIS 37:7
Cita Base: GÉNESIS 37:7
Hay dos cosas que van a provocar la envidia:
1. El favor de Dios sobre su vida
2. La visión o sueño de hacer algo grande para la gloria de Dios.
No son los impíos quienes mayormente tienen envidia, sino que son aquellos que usted llama hermanos, esto es admirable.
1. El favor de Dios sobre su vida
2. La visión o sueño de hacer algo grande para la gloria de Dios.
No son los impíos quienes mayormente tienen envidia, sino que son aquellos que usted llama hermanos, esto es admirable.
A través de mis años de caminar con
Dios.
He estado en el ministerio del Señor Jesucristo, y he sido atacado por el enemigo en muchas instancias, pero nada en comparación a las veces que he sido atacado por aquellos que yo llamo hermanos.
He estado en el ministerio del Señor Jesucristo, y he sido atacado por el enemigo en muchas instancias, pero nada en comparación a las veces que he sido atacado por aquellos que yo llamo hermanos.
Muchas veces
he sido criticado, envidiado y en casos aborrecido por mis propios hermanos, por
causa del favor de Dios y de la visión que Dios ha puesto en mi corazón,
más que por cualquier otra cosa en mi vida.
Los
incrédulos y los enemigos de la verdad me han atacado por causa del nombre de
Jesús, pero mis hermanos por causa de la túnica de diferentes colores
que Dios ha puesto sobre mi vida y del sueño que Dios ha depositado en mi
corazón por mi gente y por mi pueblo.
Las claves para convertir sus
obstáculos en victoria.
Es no dejar que nadie mate su sueño.
Es no dejar que nadie mate su sueño.
En el curso
de la vida, usted se va a encontrar con muchos homicidas de sueños que
con sus palabras de desánimo y de burla van a querer matar su sueño o su
visión; pero la clave está en no dejar que maten el sueño que usted lleva
encubado en su ser.
Cuando Dios
quiere hacer algo en una congregación, en una ciudad, en una nación, en una
familia;
Dios siempre empieza por dentro, en el corazón de un hombre o de una mujer de Dios, sembrando ahí la semilla de un sueño; porque todo empieza con un sueño.
Muchas veces cuando Dios nos da un sueño a primera instancia ese sueño se mira ridículo e imposible de que ese sueño se convierta en realidad.
Dios siempre empieza por dentro, en el corazón de un hombre o de una mujer de Dios, sembrando ahí la semilla de un sueño; porque todo empieza con un sueño.
Muchas veces cuando Dios nos da un sueño a primera instancia ese sueño se mira ridículo e imposible de que ese sueño se convierta en realidad.
Cuando José
soñó su sueño y se lo conto a sus hermanos, dice La Biblia que lo aborrecieron aún
más que antes a causa de sus sueños y sus palabras.
Pero me encanta el v.9, donde dice: “Soñó aun otro sueño.”
Pero me encanta el v.9, donde dice: “Soñó aun otro sueño.”
En el primer sueño que Dios le dio a José, Dios lo puso en medio de un campo de cosecha, y el vio en el sueño que la cosecha o los manojos en el campo, se inclinaban hacia él.
Un creyente puede tener muchos sueños.
Esto no significa que todos los sueños provienen de Dios.
Una de las maneras de ver si el sueño viene de Dios es comprobando si ese sueño que haya conectado con la cosecha de almas o con el engrandecimiento del reino de Dios aquí en la tierra.
Si su sueño se halla conectado con la cosecha de alma, ese sueño proviene de Dios.
Esto no significa que todos los sueños provienen de Dios.
Una de las maneras de ver si el sueño viene de Dios es comprobando si ese sueño que haya conectado con la cosecha de almas o con el engrandecimiento del reino de Dios aquí en la tierra.
Si su sueño se halla conectado con la cosecha de alma, ese sueño proviene de Dios.
Note que
todo sueño que tuvo José estaba conectado con autoridad sobre la cosecha.
Cuando los manojos se iban a inclinar delante de él, ese es un puesto de autoridad.
Es decir que cuando llegara a cumplirse su sueño no iba a ser para su beneficio, sino para la salvación de su familia, de su tribu y de una nación entera.
Cuando los manojos se iban a inclinar delante de él, ese es un puesto de autoridad.
Es decir que cuando llegara a cumplirse su sueño no iba a ser para su beneficio, sino para la salvación de su familia, de su tribu y de una nación entera.
Escrito por: Hno. Edwin Martínez
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